Llamar Lo Que No Es Como Si Es. Explicación Y Base Bíblica

En nuestra vida espiritual, la Biblia nos insta a adoptar una perspectiva de fe activa con la frase "llamar lo que no es como si es". Este poderoso principio se encuentra en la Palabra de Dios y lleva consigo el potencial de transformar nuestras circunstancias a través de la confesión de la verdad divina. Exploraremos esta enseñanza bíblica, desentrañando sus significados y aplicaciones prácticas en nuestra vida cotidiana.

Llamar lo que no es como si es

Índice
  1. Base bíblica de la confesión “Llamar lo que no es como si es"
  2. Abraham: Un ejemplo de fe constante en la biblia
  3. La confesión y la renovación de la mente
  4. El poder de la lengua de vida y muerte
  5. La fe de David contra Goliat
  6. La confesión positiva y la salud espiritual
  7. Preguntas frecuentes sobre el llamar lo que no es como si es
  8. Conclusión

Base bíblica de la confesión “Llamar lo que no es como si es"

"Así que, como dice el Espíritu Santo: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones..." (Hebreos 3:7-8)

La confesión positiva se fundamenta en la creencia de que nuestras palabras tienen poder, especialmente cuando están alineadas con la verdad divina. El Salmo 107:2 nos anima a proclamar las bondades del Señor. Llamar lo que no es como si es implica una confianza activa en la Palabra de Dios y una declaración audaz de su verdad sobre nuestras vidas.

La confesión positiva no es simplemente repetir palabras vacías, sino una declaración de fe que puede transformar nuestras percepciones y circunstancias. Al proclamar la verdad bíblica sobre nuestra vida, estamos participando en el proceso de manifestar la voluntad de Dios en la tierra.

¿Estamos conscientes del poder de nuestras palabras? Este principio nos desafía a alinear nuestras confesiones con la verdad divina, proclamando la bondad y la provisión de Dios en medio de cualquier situación.

Abraham: Un ejemplo de fe constante en la biblia

"Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas naciones...". (Romanos 4:18)

El patriarca Abraham es un ejemplo destacado de aquellos que llamaron lo que no era como si fuera. A pesar de las circunstancias aparentemente imposibles, Abraham creyó en la promesa de Dios de ser padre de muchas naciones. Su fe confesante estableció un precedente para los creyentes posteriores.

La fe de Abraham no se basó en la realidad aparente, sino en la promesa inmutable de Dios. Llamó a su descendencia antes de que existiera, confiando en la fidelidad de Aquel que había hecho la promesa.

¿Estamos dispuestos a creer en las promesas de Dios incluso cuando parecen imposibles desde una perspectiva humana? La historia de Abraham nos anima a adoptar una fe confesante, declarando las promesas divinas sobre nuestra vida.

La confesión y la renovación de la mente

"No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestra mente...". (Romanos 12:2)

Llamar lo que no es como si es implica una renovación de la mente. La confesión positiva no solo afecta nuestras circunstancias externas, sino que también transforma nuestra perspectiva y enfoque mental.

La renovación de la mente implica deshacer patrones de pensamiento negativos y adoptar una mentalidad alineada con la verdad de Dios. La confesión positiva es un medio a través del cual internalizamos la verdad divina.

¿Estamos permitiendo que la confesión positiva influya en nuestra forma de pensar y ver la vida? Este principio nos desafía a adoptar una mentalidad transformada por la Palabra de Dios, creyendo y declarando lo que Él dice acerca de nosotros.

El poder de la lengua de vida y muerte

"Muerte y vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos". (Proverbios 18:21)

La Biblia nos enseña claramente sobre el poder de la lengua para influir en nuestra realidad. Llamar lo que no es como si es implica reconocer la influencia de nuestras palabras en el curso de nuestras vidas.

Nuestras palabras no son simplemente expresiones vacías; tienen el poder de dar vida o causar daño. La confesión positiva implica elegir palabras que den vida y alinearse con la verdad divina.

¿Somos conscientes del impacto de nuestras palabras en nuestra vida y en la vida de los demás? La enseñanza bíblica nos llama a usar nuestras palabras con sabiduría, eligiendo aquellas que reflejen la verdad y la vida.

La fe de David contra Goliat

"Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos..." (1 Samuel 17:45)

La historia de David y Goliat ilustra claramente la fe confesante en acción. Aunque enfrentaba a un gigante aparentemente invencible, David llamó la victoria antes incluso de entrar en la batalla, confiando en el poder del Dios al que servía.

David no confió en sus propias habilidades o en la realidad aparente, sino en el nombre de Jehová de los ejércitos. Su confesión positiva estaba arraigada en la convicción de que Dios era más grande que cualquier obstáculo.

¿Estamos enfrentando nuestras batallas diarias con la misma confianza en el poder de Dios? La historia de David nos inspira a adoptar una fe audaz, llamando la victoria en el nombre de nuestro Señor.

La confesión positiva y la salud espiritual

"Estas señales seguirán a los que creen... sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán". (Marcos 16:17-18)

La confesión positiva también se relaciona con la salud espiritual y física. Jesús prometió que los creyentes realizarían milagros, incluida la sanidad, como resultado de su fe.

Llamar lo que no es como si es en el contexto de la salud implica declarar la verdad de la Palabra de Dios sobre nuestro bienestar. Creemos en la posibilidad de la sanidad divina a través de nuestras confesiones basadas en la verdad bíblica.

¿Estamos dispuestos a confesar la salud y la sanidad sobre nuestras vidas y las vidas de los demás? La enseñanza bíblica nos desafía a creer en el poder transformador de nuestras confesiones, especialmente en lo que respecta a la salud.

Preguntas frecuentes sobre el llamar lo que no es como si es

A continuación, tenemos preguntas y respuestas sobre la declaración positiva según la biblia:

  1. ¿La confesión positiva implica negar la realidad de las circunstancias?
    • No, implica declarar la verdad divina sobre las circunstancias a pesar de la apariencia actual.
  2. ¿Cómo puedo saber qué confesar en situaciones específicas?
    • La guía viene a través de la oración y la búsqueda de la verdad bíblica en cada situación.
  3. ¿La fe confesante garantiza resultados inmediatos?
    • No siempre, pero impulsa una transformación interna que puede manifestarse con el tiempo.
  4. ¿Es la confesión positiva una fórmula mágica para resolver problemas?
    • No, es una expresión de fe que reconoce el poder de Dios sobre nuestras vidas.
  5. ¿Cómo evitar caer en la manipulación usando la confesión positiva?
    • Al alinear nuestras confesiones con la voluntad de Dios y no con deseos egoístas.
  6. ¿Qué hacer si no veo resultados después de confesar positivamente?
    • Mantener la fe, buscar la dirección de Dios y confiar en su soberanía.
  7. ¿Cómo evitar que la confesión positiva se convierta en una fórmula superficial?
    • Al mantener una relación genuina con Dios, basar nuestras confesiones en la verdad bíblica y evitar la manipulación.
  8. ¿La confesión positiva significa ignorar la realidad del sufrimiento en el mundo?
    • No, implica enfrentar la realidad, pero confiar en el poder de Dios para cambiarla.
  9. ¿Puedo practicar la confesión positiva solo para asuntos espirituales o también para aspectos prácticos de la vida?
    • Se puede aplicar a todas las áreas de la vida, reconociendo la soberanía de Dios en cada aspecto.
  10. ¿Cómo equilibrar la confesión positiva con la aceptación de la voluntad de Dios?
    • Al buscar la guía del Espíritu Santo y alinear nuestras confesiones con la verdad de Dios, aceptando que su voluntad es suprema.

Conclusión

La enseñanza de "llamar lo que no es como si es", nos desafía a vivir una vida de fe audaz y confianza en el poder de Dios. Al adoptar este principio, no solo estamos cambiando nuestras circunstancias, sino también renovando nuestra mente y fortaleciendo nuestra conexión con lo divino.

Cada palabra de nuestra confesión, debe reflejar la verdad y la voluntad de Dios, transformar nuestras realidades y proclamar la grandeza de Aquel que nos llama a vivir con fe confesante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir