Romanos 8:11 Significado De Dar Vida A Vuestros Cuerpos Mortales

Romanos 8:11 es uno de los versículos más esperanzadores y alentadores de la Biblia, pues nos revela el poder de Dios para transformar nuestra vida y nuestro destino. En este artículo, vamos a analizar el significado de este versículo y cómo se aplica a nuestra realidad como cristianos.

Índice
  1. El contexto de Romanos 8:11
  2. Desglosando Romanos 8:11
  3. La aplicación de Romanos 8:11
  4. Conclusión

El contexto de Romanos 8:11

Es necesario citar el contexto para entender mejor el significado de Romanos 8:11. Esta cita es parte del capítulo 8 de la carta del apóstol Pablo a los romanos, que es una de las secciones más importantes y profundas de todo el Nuevo Testamento.

Romanos 811 Significado De Dar Vida A Vuestros Cuerpos Mortales

En este capítulo, Pablo expone la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente, que le libera de la condenación del pecado y le capacita para vivir conforme a la voluntad de Dios. Pablo contrapone la vida según la carne, que es egoísta, rebelde y esclava del pecado y la muerte, con la vida según el Espíritu, que es humilde, obediente y heredera de la vida y la gloria de Dios.

Pablo afirma que los que están en Cristo Jesús, es decir, los que han creído en él como su Señor y Salvador, no están bajo la ley del pecado y de la muerte, sino bajo la ley del Espíritu de vida (Romanos 8:1-2). Esto significa que el Espíritu Santo nos ha dado una nueva naturaleza, una nueva identidad y una nueva relación con Dios, basada en su gracia y no en nuestras obras.

Pablo también explica que el Espíritu Santo nos ha dado una nueva mente, una nueva actitud y una nueva perspectiva, que nos hace buscar las cosas de Dios y no las del mundo (Romanos 8:5-8). Esto implica que el Espíritu Santo nos ayuda a renovar nuestro entendimiento y a someter nuestros pensamientos y sentimientos a la verdad de Dios.

Mira TambiénMateo 24:15: Significado De “La Abominación Desoladora”Mateo 24:15: Significado De “La Abominación Desoladora”

Pablo también declara que el Espíritu Santo nos ha dado una nueva seguridad, una nueva esperanza y una nueva certeza, que nos hace saber que somos hijos de Dios y coherederos con Cristo (Romanos 8:14-17). Esto significa que el Espíritu Santo nos confirma nuestro lugar en la familia de Dios y nos asegura nuestra participación en su plan eterno.

Desglosando Romanos 8:11

Después de describir todas estas bendiciones del Espíritu Santo en nuestra vida, Pablo llega al versículo 11, donde resume el poder y la promesa de Dios para nosotros. Dice así:

Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. (Romanos 8:11)

Este versículo se divide en tres partes principales:

 “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros”.

Se refiere a los creyentes en Cristo, que han recibido el don del Espíritu Santo al momento de su conversión (Efesios 1:13-14). El Espíritu Santo es el mismo que resucitó a Jesús de entre los muertos, demostrando así su poder sobre la muerte y su autoridad sobre toda la creación (Efesios 1:19-20). El hecho de que el Espíritu Santo more en nosotros implica que tenemos una comunión íntima con Dios, que nos guía, nos enseña, nos consuela y nos fortalece (Juan 14:16-17; 16:13-15).

Mira TambiénRomanos 4:5 El Significado De Su Fe Es Acreditado Como JusticiaRomanos 4:5 El Significado De Su Fe Es Acreditado Como Justicia

“el que levantó de los muertos a Cristo Jesús”.

Aquí se refiere a Dios Padre, que resucitó a su Hijo Jesucristo como prueba de su amor, de su justicia y de su fidelidad (Romanos 4:24-25; 5:8; 6:4). Dios Padre es el origen y el destino de nuestra salvación, que nos ha escogido, nos ha llamado, nos ha justificado y nos ha glorificado en Cristo (Romanos 8:28-30). Dios es el que nos ha dado la vida eterna en su Hijo, y nadie nos la puede quitar (Juan 10:28-29).

“Vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”.

Se trata de una promesa que se refiere a nuestra resurrección futura, cuando Dios transformará nuestros cuerpos mortales en cuerpos gloriosos, semejantes al de Cristo (Filipenses 3:20-21; 1 Corintios 15:42-44).

Esta promesa se basa en el hecho de que Dios ya nos ha dado la vida espiritual en Cristo, y que esa vida se manifestará también en nuestro cuerpo físico (2 Corintios 4:10-11; Colosenses 3:3-4). Esta promesa se cumple por el poder del Espíritu Santo, que es el que nos garantiza nuestra herencia celestial y el que nos prepara para nuestra glorificación final (2 Corintios 1:21-22; 5:5).

La aplicación de Romanos 8:11

Después de todo podemos hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué significa este versículo en el día de hoy? ¿Cómo aplicarlo a nuestra vida práctica? Aquí hay algunos consejos:

Mira También6 Escrituras Bíblicas Convincentes Sobre La Dirección De Dios Explicadas6 Escrituras Bíblicas Convincentes Sobre La Dirección De Dios Explicadas
  • Romanos 8:11 significa que tenemos una nueva vida en Cristo: esto implica que debemos vivir de acuerdo con nuestra nueva identidad, y no según nuestra vieja naturaleza. Debemos dejar atrás el pecado, el egoísmo y el temor, y seguir al Espíritu Santo, que nos guía a la santidad, al amor y a la fe (Romanos 8:12-13; Gálatas 5:16-25).
  • Romanos 8:11 significa que tenemos una nueva esperanza en Cristo: vivir con una perspectiva eterna, y no según las circunstancias temporales. Es necesario confiar en las promesas de Dios, que son firmes y seguras, y no en las mentiras del mundo, que son vanas y engañosas. Debemos esperar con paciencia y gozo la venida de Cristo, que será nuestra victoria y nuestra gloria (Romanos 8:18-25; Tito 2:11-14).
  • Romanos 8:11 significa que tenemos una nueva seguridad en Cristo: esto implica que debemos vivir con una confianza plena, y no según nuestras dudas o temores. Debemos saber que Dios está con nosotros, que nos ama, que nos cuida y que nos protege. Podemos estar seguros de que nada ni nadie nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 8:31-39; Hebreos 13:5-6).

Conclusión

Romanos 8:11 nos muestra el poder del Espíritu Santo para dar vida a nuestros cuerpos mortales, que son afectados por el pecado y la debilidad. Esto no solo implica que tendremos una resurrección futura, sino también una transformación presente, que nos permite vivir en santidad y victoria. El mismo Espíritu que levantó a Jesús de los muertos habita en nosotros y nos da la fuerza, la sabiduría y la paz que necesitamos para agradar a Dios y cumplir su propósito en nuestra vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir