El Precio Fue Pagado: Qué Significa Y Cómo Nos Afecta

“El precio fue pagado” es una frase que resume el gran amor de Dios por la humanidad y el sacrificio de Jesucristo en la cruz para salvarnos del pecado y la muerte. Esta frase nos recuerda que Dios nos ha comprado con la sangre de su Hijo y que ahora somos suyos, llamados a vivir para su gloria y a disfrutar de su gracia. En este artículo, vamos a explorar el significado y las implicaciones de la expresión, con base bíblica y con una estructura clara y ordenada.

El precio fue pagado

Índice
  1. ¿Qué significa que el precio fue pagado?
  2. ¿Cómo nos afecta el hecho de que el precio haya sido pagado?
  3. Preguntas frecuentes
  4. Conclusión

¿Qué significa que el precio fue pagado?

“El precio fue pagado” significa que Dios ha satisfecho su justicia y su ira contra el pecado, al enviar a su Hijo Jesucristo a morir en nuestro lugar. La Biblia dice que todos hemos pecado y que la paga del pecado es la muerte (Romanos 3:23; 6:23).

Esto significa que merecemos la separación eterna de Dios y el castigo en el infierno. Sin embargo, Dios nos amó tanto que no quiso dejarnos en esa condición, sino que proveyó una solución: su Hijo unigénito (Juan 3:16).

Jesucristo es el Hijo de Dios, que se hizo hombre y vivió una vida perfecta, sin pecado. Él es el único que podía pagar el precio de nuestra redención, porque era el único que no lo debía. Él se ofreció voluntariamente a morir en la cruz, llevando sobre sí nuestros pecados y recibiendo el castigo que nos correspondía.

De esta manera, Dios satisfizo la demanda de la ley de Dios y la ofensa de nuestro pecado. La Biblia dice que él fue entregado por nuestras transgresiones y resucitado por nuestra justificación (Romanos 4:25).

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“El precio fue pagado” quiere decir que Jesucristo ha cumplido la obra de nuestra salvación y que no hay nada más que podamos hacer o añadir para ser salvos. Solo tenemos que creer en él y recibir su regalo de gracia.

La Biblia dice que somos salvos por gracia, mediante la fe, y que esto no es de nosotros, sino que es un don de Dios (Efesios 2:8-9). Esto significa que no podemos salvarnos por nuestras obras, por nuestra religión, por nuestra moralidad o por cualquier otro medio. Solo podemos ser salvos por la obra de Cristo en la cruz.

¿Cómo nos afecta el hecho de que el precio haya sido pagado?

El hecho de que el precio haya sido pagado, nos afecta de muchas maneras, tanto en el presente como en el futuro. Algunas de las formas en que nos afecta son las siguientes:

  • Nos da paz con Dios: Nos reconcilia con Dios, que estaba enemistado con nosotros por causa de nuestro pecado. Ahora podemos tener una relación personal y amorosa con él, que es nuestro Padre celestial. La Biblia dice que hemos sido justificados por la fe y que tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo (Romanos 5:1).
  • Nos da perdón de pecados: Fuimos limpiados de toda culpa y condenación, que pesaban sobre nuestra conciencia. Tenemos la seguridad de que Dios nos ha perdonado y que no nos imputa nuestro pecado. La Biblia dice que en él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados, según las riquezas de su gracia (Efesios 1:7).
  • Nos da vida eterna: Nos libra de la muerte eterna, que era el destino de nuestra alma. Podemos tener la esperanza de la resurrección y de la vida gloriosa en el cielo, donde estaremos con Dios para siempre. Dios nos ha dado vida eterna, y que esta vida está en su Hijo (1 Juan 5:11).
  • Nos da una nueva identidad: Fuimos transformados de pecadores en santos, de esclavos en hijos, de enemigos en amigos, de extraños en ciudadanos, de huérfanos en herederos. Ahora podemos tener la seguridad de que somos parte de la familia de Dios y de que tenemos una posición y un propósito en su reino. Somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciemos las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2:9).
  • Nos da una nueva naturaleza: Este precio nos regenera de muertos en vivos, de carnales en espirituales, de viejos en nuevos, de corruptos en santos. Ahora podemos tener la capacidad de vivir una vida que agrada a Dios y que refleja su carácter. Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas (Efesios 2:10).

Preguntas frecuentes

A continuación, te mostraremos algunas preguntas y respuestas sobre el tema:

  • ¿Qué es el pecado y por qué nos separa de Dios? El pecado es la desobediencia a la voluntad de Dios, la transgresión de su ley y la rebelión contra su autoridad. El pecado nos separa de Dios porque ofende su santidad, su justicia y su amor. Es algo que nos hace merecedores de su juicio y su ira.
  • ¿Qué es la gracia y por qué nos salva? La gracia es el favor inmerecido de Dios, su misericordia y su compasión. Nos salva porque nos ofrece el perdón y la vida eterna, sin que tengamos que hacer nada para merecerlo o ganarlo. Somos salvos por medio de la fe en Jesucristo, que murió por nuestros pecados y resucitó por nuestra justificación.
  • ¿Qué es la fe y cómo la obtenemos? La fe es la confianza y la certeza en Dios y en su Palabra. La fe es el medio por el cual recibimos la salvación y las bendiciones de Dios. La obtenemos por la obra del Espíritu Santo, que nos convence de pecado, de justicia y de juicio, y que nos da el nuevo nacimiento. También la podemos obtener por la Palabra de Dios, que es viva y eficaz, y que nos enseña la verdad y nos inspira la esperanza.
  • ¿Qué es la cruz y qué representa? La cruz es el instrumento de tortura y de ejecución en el que murió Jesucristo. La cruz representa el amor de Dios, que dio a su Hijo por nosotros; el sacrificio de Cristo, que derramó su sangre por nosotros; la victoria de Cristo, que venció al pecado, a la muerte y al diablo por nosotros; y la identificación de Cristo, que nos llama a seguirle y a negarnos a nosotros mismos por él.
  • ¿Qué es la resurrección y qué implica? Se trata del acto de Dios por el cual levantó a Jesucristo de entre los muertos. Esta implica la confirmación de la divinidad de Cristo, la aceptación de su obra redentora, la garantía de nuestra salvación, la esperanza de nuestra resurrección y la promesa de su segunda venida.
  • ¿Qué es la salvación y qué incluye? La salvación es el acto de Dios por el cual nos libra del pecado y de sus consecuencias, y nos concede la vida eterna y las bendiciones espirituales. La salvación incluye la justificación, que es la declaración de Dios de que somos inocentes y rectos ante él; la santificación, que es el proceso de Dios

Conclusión

“El precio fue pagado” es una frase que resume el evangelio, la buena noticia de que Dios nos ha salvado por medio de su Hijo Jesucristo. Esta frase nos recuerda que Dios nos ha amado con un amor incondicional y eterno, que nos ha comprado con la sangre de su Hijo y que nos ha dado una nueva vida en él. Debemos llenarnos de gratitud, de adoración, de obediencia y de testimonio. Es necesario vivir como aquellos que han sido comprados por un precio y que pertenecen a Dios.

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